El otro día me di cuenta, por alguna razón siempre espero que ese gesto desesperado te conmueva hasta la médula... Sin embargo solo consiguen asustarte... Mi pasión y mi fuego son tales que no eres capaz de manejarlo, y ese no es mi problema, ni tampoco el tuyo... Es simplemente quien soy, apasionado y exagerado... Lo que siento es tan grande que es lo que me lleva a hacer... Desesperado...
No se si algún día sea "normal" para ti de nuevo... Quizá ese "normal ya no exista... Pero claro está que lo que soy ahora no es lo que tu eres... Y al final ese... Ese es el problema...
Que al final no es problema... Es lo que es...
El problema es aceptarlo...
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